Thursday, January 24, 2008

Entre sonrisas y suspiros

Hoy sonreí y suspiré por:

Una barba acariciando mi mejilla
Una plática que oscila en todos los niveles de intelecto y brinca de un tema a un chiste
Una carcajada franca, relajada y divertida
Una sonrisa de complicidad

Caricias tímidas, mimos divertidos, roces sexies
Palabras dulces, frases coquetas, silencios apasionados

Un sin fin de segundos,
Un montón de recuerdos,
Todos del mismo momento... y en ese momento, mil deseos.

Es el principio, aún parece sueño, no sabemos cuánto dure, o si dure

Lo que sí sé es que quiero vivir cada parpadeo, paso y palpitar del corazón que sea necesario para descubrir si el sueño será vida. Aún cuando sería tranquilizante saber el futuro, la verdad es que prefiero esperar porque no quiero perderme ni uno sólo de los suspiros y las sonrisas que me nacen hoy.

Saturday, January 12, 2008

Hoy quiero emborracharme de felicidad

Amanecí hoy, y aún con pocas horas de sueño a mi favor, me siento relajada
Aliviada es la palabra exacta.

Estoy aliviada de una cortada que me hice hace días...
No fue ayer, y no me la cure con Bactine ni Mertiolate

La cortada ... la llore, la ignore, la desprecié, la acepté.
Incluso me acostumbre a vivir con la herida y era parte de mí

No se fue de repente, de la nada. No se me olvidó
Pero hoy que la –herida- toque y me di cuenta que en su lugar ya sólo queda una cicatriz.
Aún cuando las cicatrices no son bonitas,
(Ni estéticamente hablando, ni por lo que representan) Hoy encontré la mía, y al verla (con una sonrisa en los ojos) me toco el corazón

La cicatriz estará ahí siempre, seguro para recordarme, para pausarme, para medirme, para controlarme, para pensar, para determinar, para que una vez hecho un análisis y valorado todo, pueda volver a entregar este corazón. Para entregarlo y para sentirlo en mí. Para saberlo mucho más fuerte, maduro y sobre todo ... consciente.

O tal vez no, tal vez no me haga más controlada, determinada o analítica en las cosas del corazón, normalmente mi naturaleza es mucho mas impulsiva al amor, o solía serlo.
Supongo que también, si consigo volver a la impulsividad del afecto, del amor desmedido y de la pasión desenfrenada, será porque el corazón ha sanado, ha crecido lo necesario.
Sabré entonces que, éste que tengo, es un corazón más fuerte. Y ésta que soy, es una mujer más llena, grande, intensa...viva.

Por lo pronto no sé si ya más fuerte, pero sí, más completa, serena y feliz.

Hoy quiero abrazar a quien camina cerca, a quien está lejos pero tengo conmigo, a quien estuvo y a quien no ha llegado.

Hoy sonrío sutilmente y me río abiertamente.
De mí, para mí y conmigo. Después, contigo.
Una y otra vez. Sonrío y me río.
Lo haré hasta que me duela la barriga, me sienta mareada, me caiga rendida en la cama, sueñe perdida y amanezca.

Así, borracha de felicidad