Un nudo en la garganta, una brisa en los ojos y un temblor en el corazón.
(mi cabeza sólo sirvió para redactar esa línea)
Sunday, November 25, 2007
Wednesday, November 21, 2007
Te diría que ...
Yo te diría que estoy bien, pero sería mentirte
Te diría que te extraño, pero en realidad sólo es a veces
Te diría que estoy saliendo con alguien, pero no tengo razón para contarte
Te diría que adoro mi trabajo, aunque en realidad estoy muy cansada
Te diría que todavía te quiero, pero eso es algo que ya sabes
Te diría que siento que ya te estoy olvidando, sin embargo escribo pensando en tí
Te diría que me encanta verme sonreír todos los días, pero al poco rato me da melancolía
Te diría que aún estoy triste, pero la verdad me siento mucho mejor
Te diría "hasta mañana", pero eso sería muy incierto
Te diría tantas cosas... pero me quedé desvariando y perdí la concentración
(como verás hay todo y nada que decir, así pasa cuando se sienten, viven y experimentan tantas cosas a la vez)
Te diría que te extraño, pero en realidad sólo es a veces
Te diría que estoy saliendo con alguien, pero no tengo razón para contarte
Te diría que adoro mi trabajo, aunque en realidad estoy muy cansada
Te diría que todavía te quiero, pero eso es algo que ya sabes
Te diría que siento que ya te estoy olvidando, sin embargo escribo pensando en tí
Te diría que me encanta verme sonreír todos los días, pero al poco rato me da melancolía
Te diría que aún estoy triste, pero la verdad me siento mucho mejor
Te diría "hasta mañana", pero eso sería muy incierto
Te diría tantas cosas... pero me quedé desvariando y perdí la concentración
(como verás hay todo y nada que decir, así pasa cuando se sienten, viven y experimentan tantas cosas a la vez)
Tuesday, November 6, 2007
-Sin título- (después lo pienso)
Uno siempre espera cosas, y más de aquellos a quién uno quiere. Supongo que es un error. No sé si el error sea en general esperar, o esperar de ellos, ¿será que uno espera de los otros lo que uno haría, diría, vería, sentiría por ellos en su lugar?
Supongo que no se puede esperar, medir, reclamar, valorar al otro como se hace a uno mismo, (a final de cuentas a uno mismo, lo reconozcamos o no, siempre se le mide con un estándar alto, siempre la crítica es fuerte, siempre exigente, intolerante incluso) simplemente porque el otro, no es uno mismo, no ve con nuestros ojos, no siente con nuestro corazón, no vive con nuestra experiencia, no busca con nuestra ilusión.
El hecho es que yo sé en mi cabeza que no debo esperar. No debo esperar de ti, de él, de todos, de algunos de ellos... ¡De nadie!
Si no espero, lo que sea que llegue será bueno, ¿o no?, pero, ¿Cómo es que puede no esperarse?
Yo espero que Karla me llame, que Sandra me escriba, que Diego me recuerde, que Fer me busque, que Paco me quiera, que Claudia me apapache, que uno que otro me sueñe, que alguien mas me necesite, que exista quien me admire, quien me ilusione, quien me contemple, quien me ría, quien se ría, quien me lea.
La verdad es que se que casi siempre espero de todos, lo que espero de mí, y los compadezco, porque de mí espero ... ¡Tanto! Pero de verdad tanto, que tal vez nunca se llegue al tope, ¡Uff! La verdad es que la que me da pena soy yo.
Y sé que no he de esperar, he de recibir lo que venga, sonreír y agradecer. De todo corazón, a cada quien, gracias. Por que sé que aún cuando no me piensen, o me sueñen, o me extrañen, ni me olviden, o me toquen, o me sientan como yo, igual lo hacen de algún modo, o como sea lo hacen en mí (y de esto último sí estoy segura).
Le dejo un beso a cada uno y estoy segura que los sentiré y me los topare pronto, seguramente, cuando no lo espere.
O.K. Tal vez no se deba esperar nada, pero sí se debe soñar todo. ¿Eso sí será correcto? ¡No tengo idea! Seguramente todo es un regalo, y simplemente los regalos no se pueden esperar, sólo recibir, y entregar.
No se pierdan tanto que les extraño, no en un sentido, en dos, en lo que yo siento de ida para ustedes y lo que siento de regreso de ustedes a mi, porque hay que vivir en dos sentidos, en el ir y venir. En las palabras que son escritas y leídas, las canciones cantadas y escuchadas, los golpes recibidos y curados, las lagrimas lloradas y secadas, las sonrisas dibujadas y encontradas, los sentimientos sentidos y sentidos de nuevo, por los dos, por todos, por cada uno, en ida y vuelta.
Hoy como siempre, aquí estoy soñando, sintiendo y viviendo tanto, que ya algún día, cuando nos encontremos, les contaré sabiendo que siempre estuvieron en mí.
Supongo que no se puede esperar, medir, reclamar, valorar al otro como se hace a uno mismo, (a final de cuentas a uno mismo, lo reconozcamos o no, siempre se le mide con un estándar alto, siempre la crítica es fuerte, siempre exigente, intolerante incluso) simplemente porque el otro, no es uno mismo, no ve con nuestros ojos, no siente con nuestro corazón, no vive con nuestra experiencia, no busca con nuestra ilusión.
El hecho es que yo sé en mi cabeza que no debo esperar. No debo esperar de ti, de él, de todos, de algunos de ellos... ¡De nadie!
Si no espero, lo que sea que llegue será bueno, ¿o no?, pero, ¿Cómo es que puede no esperarse?
Yo espero que Karla me llame, que Sandra me escriba, que Diego me recuerde, que Fer me busque, que Paco me quiera, que Claudia me apapache, que uno que otro me sueñe, que alguien mas me necesite, que exista quien me admire, quien me ilusione, quien me contemple, quien me ría, quien se ría, quien me lea.
La verdad es que se que casi siempre espero de todos, lo que espero de mí, y los compadezco, porque de mí espero ... ¡Tanto! Pero de verdad tanto, que tal vez nunca se llegue al tope, ¡Uff! La verdad es que la que me da pena soy yo.
Y sé que no he de esperar, he de recibir lo que venga, sonreír y agradecer. De todo corazón, a cada quien, gracias. Por que sé que aún cuando no me piensen, o me sueñen, o me extrañen, ni me olviden, o me toquen, o me sientan como yo, igual lo hacen de algún modo, o como sea lo hacen en mí (y de esto último sí estoy segura).
Le dejo un beso a cada uno y estoy segura que los sentiré y me los topare pronto, seguramente, cuando no lo espere.
O.K. Tal vez no se deba esperar nada, pero sí se debe soñar todo. ¿Eso sí será correcto? ¡No tengo idea! Seguramente todo es un regalo, y simplemente los regalos no se pueden esperar, sólo recibir, y entregar.
No se pierdan tanto que les extraño, no en un sentido, en dos, en lo que yo siento de ida para ustedes y lo que siento de regreso de ustedes a mi, porque hay que vivir en dos sentidos, en el ir y venir. En las palabras que son escritas y leídas, las canciones cantadas y escuchadas, los golpes recibidos y curados, las lagrimas lloradas y secadas, las sonrisas dibujadas y encontradas, los sentimientos sentidos y sentidos de nuevo, por los dos, por todos, por cada uno, en ida y vuelta.
Hoy como siempre, aquí estoy soñando, sintiendo y viviendo tanto, que ya algún día, cuando nos encontremos, les contaré sabiendo que siempre estuvieron en mí.
Thursday, October 25, 2007
Leyendo encontré...
Hay veces que uno mas que escribir, busca leer, no leer por leer, sino leer por encontrar, no se puede escribir porque no se sabe todo, o no se sabe sobre éso que se quiere escribir, y entonces, mejor se lee.
¿Qué es lo que uno hace cuando no sabe? – Diría mi tan recordado, respetado e incluso añorado (junto con las aulas, la universidad, los libros académicos y los amigos) Profesor de Amparo. – Se lee – Respondería él mismo, y después nosotros en coro más tarde, diríamos en su enseñanza.
Entonces yo leo y encuentro:
“Hay horas, horas, horas, en las que estas tan
ausente
que todo te lo digo.”
( de: Sitio de Amor, por Sabines)
Hago un silencio... pienso, recuerdo, dejo la tinta mía por ahora y sigo leyendo, buscando (y espero, encontrando). Hasta pronto.
¿Qué es lo que uno hace cuando no sabe? – Diría mi tan recordado, respetado e incluso añorado (junto con las aulas, la universidad, los libros académicos y los amigos) Profesor de Amparo. – Se lee – Respondería él mismo, y después nosotros en coro más tarde, diríamos en su enseñanza.
Entonces yo leo y encuentro:
“Hay horas, horas, horas, en las que estas tan
ausente
que todo te lo digo.”
( de: Sitio de Amor, por Sabines)
Hago un silencio... pienso, recuerdo, dejo la tinta mía por ahora y sigo leyendo, buscando (y espero, encontrando). Hasta pronto.
Saturday, October 13, 2007
Yo-yo, Yo-llo...
Te quiero, me quieres, te quiero, la quieres ¿a quién?
Te odio, te digo, me dejas, te "vuelvo", ¿volvemos?
Mañana te digo otra vez: "te quiero", da igual,
sólo sé que siento "...", quién entiende, entendió, quien no, !mejor!
Por mí llovió y por tí lloró ¿yo?
Yo-llo-(ro), yo-yo ... !éso sí es padre!
Hay (o solía haber) de mil colores, y con luz ... y con música!
Como las noches, y los días y los sueños.
Yo-llo-(ro), yo-yo, Yo-landa.
Yolanda mi amíga diría... "Éso a mí, me tiene con un p%&/(=! ca... pendiente"
(suspiro)
Así, ese tono irónico, que usa Yo-landa, a mí no me sale, porque yo-llo-(ro) hoy.
Mejor me río, porque "yo-landa" parece como Yo-"landia", entonces, es ...
la ciudad de Yo. O será la ciudad mía.
En esta ciudad mía llueve, yo lloro, si tu quieres... volvemos ... hasta mañana.
Te odio, te digo, me dejas, te "vuelvo", ¿volvemos?
Mañana te digo otra vez: "te quiero", da igual,
sólo sé que siento "...", quién entiende, entendió, quien no, !mejor!
Por mí llovió y por tí lloró ¿yo?
Yo-llo-(ro), yo-yo ... !éso sí es padre!
Hay (o solía haber) de mil colores, y con luz ... y con música!
Como las noches, y los días y los sueños.
Yo-llo-(ro), yo-yo, Yo-landa.
Yolanda mi amíga diría... "Éso a mí, me tiene con un p%&/(=! ca... pendiente"
(suspiro)
Así, ese tono irónico, que usa Yo-landa, a mí no me sale, porque yo-llo-(ro) hoy.
Mejor me río, porque "yo-landa" parece como Yo-"landia", entonces, es ...
la ciudad de Yo. O será la ciudad mía.
En esta ciudad mía llueve, yo lloro, si tu quieres... volvemos ... hasta mañana.
Tuesday, October 9, 2007
Algunas primeras veces.
Hace días que me mantengo ocupada y desobligada en mi escritura, pero tan concentrada en formar parte de la nueva vida, que estoy segura se perdona la tardanza.
Este proceso de adaptación esta lleno de muchas "primera vez"... Es pues ésta, la primera vez:
- Que me mudo de casa sin que sea con un motivo académico... y sin fecha cierta de regreso.
- Que vivo compleeetamente sola
- Que mi trabajo es la parte más importante durante la semana (aunque como disfruto las partes sin trabajo, cuando ... [blank])
- Que extraño ser pequeña y no añoro ser grande/adulto
- Que me desenamoro y me enamoro simultaneamente (al menos éso siento casi cada día, o de ¨perdis¨ cada semana)
- Que me cuentan un cuento hecho sólo para mí
- Que me doy cuenta que respiro y ... suspiro
- Que estoy convencida que sólo debo hacer cosas -léase, hacer todo- por mí. [¿Puedo decir que estoy convencida de éso, aún cuando no me salga todo el tiempo?]
Este proceso de adaptación esta lleno de muchas "primera vez"... Es pues ésta, la primera vez:
- Que me mudo de casa sin que sea con un motivo académico... y sin fecha cierta de regreso.
- Que vivo compleeetamente sola
- Que mi trabajo es la parte más importante durante la semana (aunque como disfruto las partes sin trabajo, cuando ... [blank])
- Que extraño ser pequeña y no añoro ser grande/adulto
- Que me desenamoro y me enamoro simultaneamente (al menos éso siento casi cada día, o de ¨perdis¨ cada semana)
- Que me cuentan un cuento hecho sólo para mí
- Que me doy cuenta que respiro y ... suspiro
- Que estoy convencida que sólo debo hacer cosas -léase, hacer todo- por mí. [¿Puedo decir que estoy convencida de éso, aún cuando no me salga todo el tiempo?]
Tuesday, September 4, 2007
Transformando sentimientos
He conseguido un nuevo amigo, lo hemos acordado así. Alguna vez fue un gran amor, otras un pésimo amor, en fin, fue un amor, así como sustantivo, con un fue antes, entonces en pasado.
El amor como sentimiento, me queda claro que no se fue, y no se fue porque se siente, aunque no se toca, y lo disimulamos, o nos lo tragamos, o bueno sí, sí, a veces lo mostramos (que no lo demostramos porque no es intencional, solo lo mostramos porque se nos sale en los ojos, en la sonrisa o en el ritmo con el que palpita el corazón).
[Nota al párrafo: no sé por qué terminé escribiendo en plural si estaba hablando de mí, creo que inferí que hay más gente que le pasa igual, tal vez alguien que me lee.]
Y en términos dramáticos diría… “… que no cabe en mi pecho, que me cala los huesos, que se ahoga en este mar de dolor… que me quema la carne y que me hierve la sangre… que me esta partiendo en dos la razón…”
Y en términos propios y lindos diría… mmm… remítanse a lo titulado: ¿Una Nueva Amistad?
Pero no, el sentimiento hoy no es igual. Hoy quiero conocerle, y quiero olvidarle.
Y como no puedo desaparecer el sentimiento (quien tenga trato conmigo dirá: ¡No! ¡No puedes! ¡Ya se ve que no!) Entonces, he optado por transformarlo.
Transformaré el deseo por amabilidad.
Transformaré la necesidad por disponibilidad para el consejo, el diálogo, el apoyo.
Transformaré un beso por una sonrisa.
Transformaré un abrazo … por otro abrazo.
Transformaré una ilusión … no no, ya no hablemos de ilusión, mejor hablemos de fe en mí y en el otro para construir en respeto y dedicación lo que estoy apostando será una buena amistad.
Transformaré la visión de un mismo camino por un bosque en dónde habremos de vivir, descubrir y avanzar, y en el que hemos marcado árboles para reunirnos, cuidarnos, contarnos los descubrimientos, darnos aliento y una patadita para seguir caminando.
Transformaré mi berrinche por una buena plática.
Transformaré un reclamo por una pregunta que diga: ¿Cómo te sientes? ¿Need anything? ¿Tú cómo vas?
Transformaré mi amor vulnerable, alocado, inestable, exigente, caprichoso, apasionado (ése que dejamos ir) por mi amor dedicado, paciente, dulce, franco, respetuoso e incondicional que se merece quien se convierte en mi amigo.
El amor como sentimiento, me queda claro que no se fue, y no se fue porque se siente, aunque no se toca, y lo disimulamos, o nos lo tragamos, o bueno sí, sí, a veces lo mostramos (que no lo demostramos porque no es intencional, solo lo mostramos porque se nos sale en los ojos, en la sonrisa o en el ritmo con el que palpita el corazón).
[Nota al párrafo: no sé por qué terminé escribiendo en plural si estaba hablando de mí, creo que inferí que hay más gente que le pasa igual, tal vez alguien que me lee.]
Y en términos dramáticos diría… “… que no cabe en mi pecho, que me cala los huesos, que se ahoga en este mar de dolor… que me quema la carne y que me hierve la sangre… que me esta partiendo en dos la razón…”
Y en términos propios y lindos diría… mmm… remítanse a lo titulado: ¿Una Nueva Amistad?
Pero no, el sentimiento hoy no es igual. Hoy quiero conocerle, y quiero olvidarle.
Y como no puedo desaparecer el sentimiento (quien tenga trato conmigo dirá: ¡No! ¡No puedes! ¡Ya se ve que no!) Entonces, he optado por transformarlo.
Transformaré el deseo por amabilidad.
Transformaré la necesidad por disponibilidad para el consejo, el diálogo, el apoyo.
Transformaré un beso por una sonrisa.
Transformaré un abrazo … por otro abrazo.
Transformaré una ilusión … no no, ya no hablemos de ilusión, mejor hablemos de fe en mí y en el otro para construir en respeto y dedicación lo que estoy apostando será una buena amistad.
Transformaré la visión de un mismo camino por un bosque en dónde habremos de vivir, descubrir y avanzar, y en el que hemos marcado árboles para reunirnos, cuidarnos, contarnos los descubrimientos, darnos aliento y una patadita para seguir caminando.
Transformaré mi berrinche por una buena plática.
Transformaré un reclamo por una pregunta que diga: ¿Cómo te sientes? ¿Need anything? ¿Tú cómo vas?
Transformaré mi amor vulnerable, alocado, inestable, exigente, caprichoso, apasionado (ése que dejamos ir) por mi amor dedicado, paciente, dulce, franco, respetuoso e incondicional que se merece quien se convierte en mi amigo.
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